Hay prendas que guardamos al fondo del armario y, años después, vuelven a parecernos interesantes. Los vaqueros rotos pertenecen a ese grupo: tienen memoria, carácter y una facilidad especial para transformar una camisa sencilla en un conjunto con personalidad. Si pensabas que su momento había terminado, las pasarelas y la prensa de moda invitan a reconsiderarlo.
El vaquero roto vuelve a ganar protagonismo de cara a 2027, aunque su regreso admite muchas versiones. Conviven las rodillas abiertas, los bajos deshilachados y los lavados envejecidos con prendas de sastrería y accesorios cuidados. La pregunta interesante es cómo incorporar ese aire desenfadado a nuestra forma de vestir, sin sentir que estamos repitiendo exactamente el look de hace diez años.